Hay un hábito tan cotidiano y automático que jamás nos detenemos a cuestionarlo: volver de la compra, abrir la puerta del frigorífico y guardar dentro absolutamente todo lo fresco.
Sin embargo,
en lo que a conservación se refiere, este gesto aparentemente inofensivo
esconde una trampa silenciosa.
De hecho,
hay tres alimentos muy comunes que la gran mayoría de personas meten cada día
en la nevera, convencidos de que así los están protegiendo, cuando en realidad
ocurre todo lo contrario.
Descubra de
qué tres alimentos se trata y si usted también comete ese error y por qué deben
quedarse fuera:
Los ajos: al meterlos en la nevera, la humedad
y el frío propician que germinen mucho más rápido y desarrollen un desagradable
moho invisible que destruye sus propiedades y su calidad interior.
Los
aguacates: el frío
congela su proceso natural de maduración. Si los mete verdes nunca llegarán a
adquirir esa textura cremosa y tierna que busca, arruinándolos por completo.
Y estos son
solo tres ejemplos.
Hay muchos
otros productos que se ven terriblemente perjudicados por el frío, perdiendo su
sabor, su textura e incluso sus propiedades nutricionales.
Este error
forma parte de una larga lista de fallos cotidianos que cometemos sin saberlo.
(Extraído de
Salud Nutrición Bienestar)




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