viernes, 8 de mayo de 2026

EXPOSICIONES: L’anima non finita

 


“Como en la propia vida, “L’anima non finita”, no concede un recorrido fácil, porque es posible que allí, la gratuita complacencia no encuentre asidero alguno. La piel es génesis y la única voz que vertebra el trabajo en esta exposición, porque herencias ni modas tienen cabida cuando las mochilas son presente y espejo. Mientras el contexto hace que el hombre se aleje del hombre, las venas de esta muestra están recorridas por una tecnología cada vez más ultrajada: aquella que el oxígeno del alma es capaz de concebir.” LIDÓ RICO

La Sala Alcalá 31 de la Comunidad de Madrid ha inaugurado L’anima non finita, una amplia exposición dedicada al artista contemporáneo Lidó Rico que reúne más de cincuenta obras realizadas a lo largo de casi cuatro décadas de trayectoria.




La muestra, comisariada por Míriam Huescar y abierta ya al público, propone una inmersión en uno de los lenguajes más singulares del arte contemporáneo español, articulado en torno al cuerpo como materia, huella y espacio de pensamiento.

El proyecto se configura como una cartografía del universo creativo del artista, trazando un recorrido que conecta sus primeras investigaciones —vinculadas al dibujo, la cera o el metal— con sus desarrollos más recientes, concebidos en estrecho diálogo con la arquitectura del espacio. Lejos de plantearse como una retrospectiva convencional, la exposición propone una lectura dinámica de su trayectoria, poniendo en relación procesos, materiales y preocupaciones que atraviesan toda su obra.

El recorrido expositivo se despliega en dos niveles claramente diferenciados que responden a distintas intensidades de experiencia. En la planta principal, una serie de núcleos temáticos organiza la visita, donde destacan dos instalaciones de gran escala que estructuran el espacio y activan una dimensión colectiva. Secadero de pensamientos funciona como un umbral simbólico: una multitud de cabezas suspendidas que, atravesadas por el tiempo y la acumulación de experiencias, configuran una imagen coral del pensamiento y la memoria. Por su parte, Murcia, piel y memoria se presenta como un extenso mural escultórico en el que la repetición y la fragmentación del cuerpo articulan un relato que entrelaza historia, identidad y representación.

La obra de Lidó Rico se define por una metodología radical basada en la inmersión directa del cuerpo en escayola, un procedimiento mediante el cual la huella física se transforma en materia artística. Este gesto, a la vez técnico y conceptual, no solo preserva la presencia del cuerpo, sino que lo convierte en un dispositivo de exploración que desborda lo estrictamente formal. A partir de esta operación, su trabajo construye un campo de tensiones entre lo visible y lo oculto, entre la presencia y la ausencia, donde cada pieza funciona como vestigio y construcción simultáneamente.




En este sentido, L’anima non finita plantea una reflexión sobre la identidad en el contexto contemporáneo, marcado por la inestabilidad y la negociación constante entre lo individual y lo colectivo. El cuerpo emerge aquí como un territorio simbólico, político y emocional, capaz de condensar conflictos, memorias y proyecciones. La exposición propone así un espacio en el que la experiencia estética se articula como una forma de conocimiento, abierta a la participación activa del espectador.

Con una trayectoria internacional consolidada, Lidó Rico ha desarrollado un lenguaje propio que lo sitúa como una figura clave del arte contemporáneo. Su obra forma parte de colecciones como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Instituto Valenciano de Arte Moderno o ARTIUM Museo Vasco de Arte Contemporáneo, entre otras instituciones.

La accesibilidad como experiencia artística

Además de su dimensión artística, la exposición incorpora un programa específico de mediación y accesibilidad impulsado por la Fundación para la Dinamización del Arte y la Cultura Lidó Rico (FUNDAC LIDÓ RICO), que sitúa la inclusión como eje fundamental de la experiencia.

Dirigido a personas con discapacidad visual, dificultades cognitivas y público infantil, el programa tiene como objetivo garantizar el acceso a la cultura en igualdad de condiciones, eliminar barreras físicas, sensoriales y cognitivas, y promover una experiencia artística más amplia, comprensible y compartida.

En este marco, obras como 'Murcia, piel y memoria' se conciben como espacios de experiencia sensorial y reflexión que invitan a una relación directa con el cuerpo y la materia, integrando recursos adaptados que permiten a distintos públicos, aproximarse desde sus propias capacidades y formas de percepción.

Este proyecto inclusivo, desarrollado en colaboración con la Fundación Lidó Rico, Blanca Spreafico López, Juan de Dios Moreno Moñino y TIBI ORBIS MUSEUM, reúne a un equipo multidisciplinar de especialistas en arte y accesibilidad universal que ha diseñado actuaciones y materiales específicos para la exposición.




La muestra, abierta ya al público, propone una inmersión en uno de los lenguajes más singulares del arte contemporáneo español, articulado en torno al cuerpo como materia, huella y espacio de pensamiento.

Podrá visitarse en la Sala Alcalá 31 (C/ Alcalá, 31, Madrid) del 8 al 31 de mayo de 2026, en horario de martes a sábado de 11:00 a 20:30 horas y domingos de 11:00 a 14:00 horas. La entrada es gratuita.


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