La medicina tradicional árabe sigue impregnando la vida cotidiana. Desde la cocina a la cosmética, los principios heredados del médico Avicena continúan inspirando la práctica médica actual, al tiempo que la investigación científica sigue confirmando sus propiedades.
Una
medicina holística, a la par que moderna
Heredera de
la tradición griega, la medicina árabe no se limitó a transmitir los saberes
antiguos. En su lugar, los enriquecieron, estructuraron y difundieron
ampliamente, gracias a una visión holística combinada con un rigor metodológico
nunca antes visto. Célebres médicos como Avicena, Averroes, Razes o Al-Kindi,
que marcaron la historia de la medicina, desarrollaron técnicas de observación
clínica, diagnóstico diferencial y una farmacología de lo más avanzada.
También
fueron los primeros en crear hospitales organizados en servicios
especializados, además de conceder una gran importancia a la higiene y a la
prevención, lo que mostraba una concepción profundamente humanista del cuidado.
Y otro de sus grandes aportes fue el estudio de las plantas medicinales,
describiéndose cientos de especies con sus propiedades, modos de preparación e
indicaciones.
Este saber
alcanzó su máximo apogeo entre los siglos VIII y XIV, a lo largo de un vasto
territorio que iba del Al-Ándalus a Asia central, y que a día de hoy sigue
influyendo en la práctica médica de todo el mundo.
Avicena y
la investigación de vanguardia
En la
actualidad la farmacopea árabe ha suscitado un renovado interés por parte de la
investigación científica, con estudios centrados en validar los usos
tradicionales, identificar las moléculas de las plantas o desarrollar
medicamentos a partir de remedios clásicos.
En este
sentido ha resultado clave la obra que en el siglo XI escribió Avicena,
el Canon de la medicina, donde se recogen más de 700 sustancias
terapéuticas (plantas, minerales, productos animales...), a lo largo de cinco
tomos clasificados en teoría, farmacología, enfermedades localizadas,
enfermedades generales y preparaciones medicinales.
En esta obra
Avicena describió, además de una completa farmacopea, la importancia de la
observación, la experimentación y la diferencia entre correlación y causalidad,
lo que sentó las bases del razonamiento científico.
Hoy día,
diversos grupos de investigación están analizando el Canon de
Avicena para determinar las sustancias de propiedades antiinflamatorias y
analgésicas que se aplicaban en esa época, o los remedios oftalmológicos
tradicionales centrados en tratamientos, entre muchos otros.
Estos
trabajos se inscriben en un movimiento para redescubrir las medicinas
tradicionales a través de la ciencia moderna, combinando historia y
biotecnología. Y algunos estudios recientes han ido más allá al utilizar la
inteligencia artificial para poder analizar la ingente variedad de prácticas
médicas tradicionales que se aplican hoy día.
6 plantas
comunes gracias a la medicina árabe
Entre las plantas emblemáticas, la nigella (Nigella sativa), también conocida como “comino negro”, ocupa un lugar especial´. También porque se menciona en el Corán como “la planta del Profeta”, donde puede leerse que es capaz de “curar todo, excepto la muerte”.
Hoy se sabe
que ofrece propiedades inmunoestimulantes, antialérgicas, antiinflamatorias,
antisépticas, cicatrizantes, metabólicas, neuroprotectoras y posiblemente
anticancerígenas (según un estudio in vitro). Sobre
todo se utilizan sus semillas y su aceite para tratar problemas respiratorios
como el asma, trastornos metabólicos como la diabetes, enfermedades
inflamatorias crónicas y trastornos nerviosos.
Por su
parte, la menta fue (y sigue siendo) apreciada por sus
propiedades digestivas y refrescantes. Sobre todo se toma en forma de infusión
para aliviar trastornos gastrointestinales y náuseas. Y sin olvidarnos de su
presencia incontestable en la cocina.
¿Conocía
algunas de estas plantas?
Si la
respuesta es “sí”, confirma que la medicina árabe continúa inspirándonos en la
actualidad. Ya sea con enfoques terapéuticos, investigaciones de vanguardia o
ingredientes naturales que dan sabor a nuestros platos al tiempo que nos
cuidan.
Y su
renovado interés, lejos de caer en el olvido, cada vez parece ir a más. Hasta
el punto de que en la actualidad es posible formarse en medicina árabe, al
igual que ya ocurre con la Medicina Tradicional China o la del Ayurveda, propia
de la India.
La mejor
prueba de que tradición y modernidad es la mejor combinación en materia de
salud.
(extraído de
https://www.saludnutricionbienestar.com/)







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