jueves, 31 de marzo de 2016

José María Ibáñez: “El Gordo” de Velázquez está en el top ten de los restaurantes de Madrid”


José María Ibáñez es el chef que dirige con mano experta el nuevo restaurante “El Gordo”, situado en la madrileña calle Velázquez y abierto hace poco más de un año. Nos recibe en su salón del trono, la cocina, y desde allí nos guiará por su sabiduría culinaria…

Es un hombre afable, campechano…

-Soy un humilde cocinero, un hombre de oficio. Soy de un pueblecito de Ciudad Real que se llama Villahermosa, en el entorno de Valdepeñas, en plena Mancha. Empecé trabajando en las cocinas y al final me hice cocinero, porque es diferente el concepto ser cocinero a trabajar en las cocinas. Tengo mi trayectoria, he estado en restaurantes, más o menos grandes, de más prestigio, y ahora he caído aquí, pero reitero que soy un cocinero humilde.

Mis referencias… he estado en grandes hoteles, como el Velázquez, con Subijana, en San Sebastián, en  Jockey, en Teatriz, he estado en muchísimos santuarios y uno de mis últimos referentes ha sido ser el director responsable de cocina de la firma Semon, que tuvo cierto prestigio social, allí estuve más de una década, bueno, casi 14 años, llevando las cocinas y llevando el peso del negocio, en Capitán Haya, y la comida de la burocracia la hacía yo. Era un referente catalán y comida de calidad. Y en este proyecto de ahora llevo casi un año y va bastante bien…

¿La cocina que haces aquí es tuya?

-Los platos no son propiedad de nadie. La cocina tiene un toque actual, moderno, y es cocina de calidad, de puchero, de horas, de bien trabajada, de fondos…
 
Analicemos tu trayectoria. ¿Qué supuso Jockey?

-Jockey era un santuario, era un referente en la ciudad. Allí todo se celebraba comiendo y era un gran comedor. Ahora ese concepto, a nivel diario ha cambiado mucho…

¿En qué ha cambiado?

-La gente quiere salir a comer pero sin gastar mucho. Hemos pasado una crisis horrible, estamos saliendo con mucho esfuerzo y la gente quiere salir y gastar menos, está mal visto gastar dinero. Se sale a comer pero sin gastar mucho, con ticket medio como estamos haciendo aquí, unos 30 o 35 euros, entonces la gente vuelve, si das de comer bien y con buena calidad y buen servicio la gente vuelve, ¿por qué vuelve? porque es muy bueno y es barato. ¿Cómo se hace esta estrategia? Dando mucho volumen, no hay más que menos precio para tener más clientes.

Está claro, o caro y vendes lo justo, o más barato y tienes más clientes…

-Es un poco menos selectivo, con clientes de todas las clases… pero se trata de comida de calidad con un ticket medio para que la gente vuelva…

Estuviste también en el Hotel Velázquez con Pedro Subijana…

-Sí, tiene un  restaurante en San Sebastián, el Akelarre. Yo estuve con él en el Hotel Velázquez ocho años y estuve de segundo jefe de cocinas. Un hotel clásico, buenos horarios, buena comida y grandes banquetes. Al final aprendes a ser largo y a trabajar con mucho volumen, muchos banquetes, bodas, coffee breack, grandes mesas… de todo, estás en un sitio grande y luego cuando estás en uno más pequeño, te manejas peor.

¿Teatriz?

-Lo inauguré en el año 91 y estaba Pedro Subijana también al frente. Teatriz fue referente en la ciudad, un gran restaurante, muy bonito, de lo más bonito de Madrid, pero desafortunadamente la crisis ha hecho mella en todas partes, y cerraron, como cerró Jockey… los grandes, los santuarios han ido cerrando. Antes todo se celebraba comiendo y ahora se sale por placer… las grandes comidas de negocios… Te explico, he trabajado más de una década cuando la gente pagaba por comer y lo pagaba con pólvora del rey, es decir llevando tu tarjeta de empresa y pagando con ella. Ahora tienes que pagar de tu bolsillo, sales a comer con  un amigo o con tu señora y vienen aquí y lo que quieren es comer bien pero lo pagan ellos, la empresa ya no paga la comida… ¿Qué pasaba en Semon? Pues que iba a las grandes firmas, que yo conocía a todas las presidencias de este país, porque esa gente no hacía ruido, no iba a un gran restaurante a comer sino que llevabas el restaurante a sus sitios… Pues había que hacer un coffee break para Caixa en su sede, a la Fundación March un coctail de 300 personas para una presentación y lo hacíamos. Ahora el concepto ha cambiado, al no tener tarjeta de empresa pagas con tu dinero y lo miras más, solo es eso…

Y ahora en el Gordo de Velázquez, ¿qué supone este restaurante para Madrid?

-Aquí llevo casi un año. Este restaurante está en el top ten de los restaurantes de la ciudad. Comida de calidad a precios asequibles.

¿España es tierra de chefs?

-Te puedo contar por mí, he sido el jefe de cocina de muchos sitios, llevo ya más de quince años y de cocinero llevo treinta. He sido el presidente de los chefs de Madrid, un sitio que se llama JECOMA (Jefes de Cocina de Madrid), entre los jefes de cocina que estamos levantando las cocinas de este país, pero no tenemos nombre propio porque no somos cocineros propietarios, somos cocineros asalariados, aunque tengamos participaciones en la empresa o formemos parte de la empresa, pero los chefs que son propietarios, suenan mejor que los que estamos en el anonimato en un restaurante. Ese club de chefs,  más de 70 que son grandes cocineros que están detrás de sus cocinas y tenemos muchísimo respeto a los que estamos cocinando entre los fogones y a la comida… Hay grandes chefs y en el anonimato más… Reconozco que Adriá y algún otro más han dignificado el oficio…

¿Dignificado?

-Antes el concepto de cocinero era peyorativo, a mí me daba vergüenza hace 25 años decir que era cocinero, pero ahora no, ahora se puede presumir, nos hemos posicionado en el sitio alto. Pero siempre digo lo mismo: soy un humilde cocinero, vivo de trabajar en la cocina cada día.

¿Qué piensas que has aportado a la cocina?

-Vengo de una cocina tradicional normal y he aportado frescor y actualidad… el rabo de toro está muy bueno, pero… me lo invento… en albóndigas con praliné de piñones y… recoger la cocina actual detrás de una buena base y alimentos y actualizarlas, pero hay cosas que no puedes tocar, el solomillo no lo puedes tocar, y si hay una pepitoria, lo que no puedes hacer es ponerle carabineros, porque no es coherente, no se puede mezclar por mezclar,  tengo mucho sentido común, defiendo mi cocina, y ojo que la cocina la respeto, pero tengo algunas pinceladas, te digo, tengo tres o cuatro platos que son asiáticos… unas carrilleras buenas de cerdo, en vez de ponerla estofada al vino tinto, le doy un toque asiático con un poco de curry, un arroz diferente, pero al final no deja de ser unas carrilleras, o hago rollitos chinos con pato… pero son platos que no son de aquí, tengo… como  cuatro o cinco pinceladas.

¿Si la gente no responde a un plato, se retira? ¿La cocina está viva, por así decirlo?

-Hay que agilizar la cocina. Si un plato no funciona se va fuera, hay que dar vida, para que quieres un producto si no lo vendes… que vendes huevos fritos pues muchos huevos fritos, es de sentido común.

¿Los programas de TV, benefician o perjudican?

-No me gustan. Me invitaron en Navidad a dos sitos para hablar de los platos de Navidad, de lo que preparaba en el restaurante. No quiero nada, no quiero publicidad lo que quiero es que mi negocio funcione, sin más. A mí, particularmente, me gusta no hacer ruido, quién me conoce me conoce, me sigue y hay días que tengo más de 40 clientes que he metido, me han llamado y me han dicho que vamos a ser dos personas a comer… me siguen… pero no me gusta hacer ruido… Hay mucha gente en el anonimato en este país, que lo hacen, y otros que solo les gusta figurar… Las manos de un cocinero son como las manos de un cura, los alimentos los coges con la mano, los pongo en el plato, lo decoro… pero no cojo unas pinzas como hacen los chavales, o hacen espumas antes de saber hacer un plato de macarrones… todo eso hay que cuidarlo, al final nosotros somos gente de oficio…

Pero, ¿hay cultura gastronómica en España?

-De toda la vida, lo que pasa es que la cultura gastronómica…. De 40 años para arriba todo el mundo es respetable, de los 40 para abajo no saben comer.

¿Sigue existiendo la dieta mediterránea?

-Sí, y si antiguamente las carrilleras y ese tipo de platos que eran segundones, que nosotros lo hacíamos para la familia, cuando digo familia es el personal, o para grupos económicos, y ahora hemos elevado ese tipo de comida un poco secundaria… los callos y esos platos los hemos elevado a alta cocina.

Una región de España para cocinar…

-Para cocinar Madrid, y para comer San Sebastián. Yo, cuando quiero reciclarme y ponerme al día me voy a Donostia, estoy allí con mi mujer y mis hijos unos días… hace poco he estado unos días en Santander, si no sales te adelantan, creas perjuicios… igual que otros me copian a mí… Voy a copiar a este tío que es bueno… porque tengo fama de cocina tradicional, me han colgado ese sambenito, actualizada, así que vienen a ver qué hago, como  unos callos con menta…  la gente va a ver qué hacen los demás, si pierdes el tren o vas en el vagón de cola con las maletas… siempre vas a terminar como camarero… este es el país de los camareros…

¿Y en Europa dónde se cocina mejor?

-Francia, pero Francia siempre va detrás de nosotros… mucha fama pero va detrás. Aquí tenemos una joya que es el aceite de oliva, que ellos no tienen, usan mantequilla porque el aceite es mucho más caro que aquí.

¿Cuándo se termina de aprender si es que se termina?

-Nunca, nunca, nunca, nunca, nunca… una persona como yo que soy un fanático de la cocina, no es que sea un amante, es que soy un fanático… ¿por qué?, porque siguen saliendo cosas nuevas, salen aceites nuevos, vinagres nuevos y hay que estar actualizado… ha salido un aceite de sésamo nuevo… ha salido un salmón ahumado con algas… hay que estar…

Un menú ideal para comer aquí, en el Gordo.

-Aquí, para compartir unas bocas de calabacín, después una ensalada de langostinos y luego un buen solomillo con salsa de trufas.

El postre…

-Unas milhojas con sirope de horchata. Es para llorar y volver.

 El Gordo de Velázquez, un restaurante cuyo nombre e imagen están inspirados en la novela The Pickwick Papers de Charles Dickens, es el fruto de la pasión de Carmen Sinovas por la cocina de José María Ibáñez. Inversora en varios negocios y clienta asidua del catering y tienda gourmet Semon (referente de la mejor cocina catalana en Madrid), ésta decidió hace unos meses apoyar a uno de sus cocineros fetiches en la consecución de su sueño vital: el de desarrollar su propio estilo culinario, en un local del que es co-propietario y para el que ha confeccionado una carta de lo más personal, que incluye algunas de sus creaciones más míticas como los canelones trufados de Semon o el pastel de berenjenas de Jockey

 

 

 

 

 

 

jueves, 10 de marzo de 2016

“I EXPO FOOD TRUCKS” EN MADRID


 
SE celebró en Madrid, la I Expo Food Trucks.  18 “gastronetas” estuvieron estacionadas en la explanada de Nuevos Ministerios, justo delante de la salida de Cercanías de Renfe.

Las 18 y sus productos principales son:


  1. 7 Delicatessen. Papas arrugadas, mojos - Islas Canarias.
  2. Irrintzi Food. Salmón y bacalao de Alaska - País Vasco.
  3. La Tatina. Cachopos, fabadas, sidra - Asturias.
  4. La Trastienda Tapas. Croquetas caseras, tapas - Madrid.
  5. Lucía’s. Nuevas versiones de la tortilla de patatas - Madrid.
  6. Jabu Go. Ibéricos, hamburguesas - Montesierra de Jabugo, Huelva.
  7. Origen. Costillas, picaña - Madrid.
  8. Kómetelo. Sándwiches caseros – Madrid.
  9. Rollito Madrileño. Burguer, hot dogs, rollitos fusión - Madrid.
  10. Frankfurts Madrid. Salchichas y cervezas del mundo - Madrid.
  11. Tierra Mexicana – Mestizo. Tacos, burritos, totopos - Toledo.
  12. Su piadina. Piadinas, ensaladas - Italia.
  13. Yzaguirre. Vermús rojo clásico y reserva - Tarragona.
  14. Master’s. London Dry Gin - España.
  15. Pilsner Urquell. Cerveza Pilsner original - Chequia.
  16. Cafés Guilis. Cafés del mundo, infusiones - Madrid.
  17. La Pirulina. Repostería, dulces, crepes - Jerez de la Frontera.
  18. Ben & Jerry’s. Helados - EE.UU.


 

Hasta allí me desplacé, por aquello de probar alguna de las especialidades y observar el ambiente, entre relajado y festivo que se pudo contemplar en la zona afectada…

-Pues mira, para picoteo no está mal-, nos comenta Jorge, que trabaja en una de las numerosas oficinas que se levantan en las proximidades de la explanada, -Y los precios están ajustados…


Para María no deja de ser algo curioso: -Por una vez y para probar. Además nos reunimos varios compañeros y estamos charlando y comiendo unos tacos…

Gracias que el tiempo ha sido benevolente y en estos días ha llegado una especie de primavera adelantada, que aunque mala para las alergías, es buena para este tipo de negocios al aire libre…

Claro que no todo son parabienes, hay quién entiende que esto es una moda, traída de estados Unidos, como Miguel:

-No deja de ser comida rápida, eso sí, en diez minutos se puede despachar un perrito y una cervecita…

Pues para todos los gustos…

Y sólo terminar explicando que los productos que más se consumen son la cerveza,  esa bebida refrescante efervescente de color oscuro, si vamos, la que conocemos como Coca Cola, los perritos y las hamburguesas, seguidos de cerca por los tacos, y de postre quién se puede resistir a un heladito…

 

Buen provecho, bon apetit, bon apetite, buon appetito, Itadakimasu, bon profit, on begizu…
 


 

martes, 1 de marzo de 2016

"ASFALTO" SIGUE EN LA CARRETERA

 
https://www.youtube.com/watch?v=4S_Owug5-ho



Sí, ya lo sé, es una gracia fácil, un recurso tonto, pero es así: "ASFALTO" sigue en la carretera y por lo visto, y oído, lo que le queda...

Su cantante y eje vertebral de la formación, Julio Castejón, ofreció hace unos días un mini-concierto desenchufado en la Sala de Ámbito Cultural (El Corte Inglés de Callao). Además presentó su libro "Asfalto: Manual de uso", editado a finales de 2015, que con el mismo Julio explica: "En ese libro se recogen las letras de todas las canciones del grupo y se explica cómo y cuándo nacieron, su intención y su tiempo..."

 

"Ven Capitán Trueno

haz que gane el bueno

que el mundo está al revés..."

 

Ojalá, tal como está el patio, viniera ese "Capitán Trueno" que invoca "Asfalto" en su canción...

¿Quién que tenga una edad (o dos) no ha tarareado ese estribillo?

Pues ahora buena falta nos haría, igual que también nos sigue haciendo buena falta un tipo como Julio Castejón, que a sus ... años sigue con un vozarrón limpio y potente, interpretando, con solo una guitarra, aquella (y estas) canciones que a día de hoy me siguen emocionando...

Y allí, en ese "Ámbito Cultural", rodeado por un grupo de "incondicionales" (algunos, de verdad, muy incondicionales), el líder del grupo madrileño - que sonaba (o mezclaba) a rock urbano con un toque de rock sinfónico - pues ese tipo de aspecto afable, sencillo, con sus canas y su tranquilidad, se transformaba en una especie de trovador, mientras desgranaba sus historias-canciones, y las escuchábamos con una especie de nudo en el estómago (¿será eso que llaman nostalgia?) y la emoción a punto de desbordarnos, incluido el cantante...

Tampoco quiero extenderme mucho más (o quizá sí, la ocasión se lo merece, pero me contendré),  simplemente recojo las palabras de Julio Castejón, en la presentación de este acto-mini-concierto-desenchufado, contestando a la pregunta sobre si está dispuesto a buscar locales más grandes, tras el éxito del grupo (Asfalto) hace poco en la Sala Penélope de Madrid (concretamente en el pasado mes de enero):

-Yo estoy dispuesto y creo que ha llegado el momento en que empieza a ser factible, y de aquí a un año, que es cuando estaremos terminando esta gira, "Antología casual", seguramente que haremos un concierto en un sitio maravilloso, donde nos podremos juntar todos y hacer algo que sea excepcional. Es un modo de agradecer a la gente la fidelidad que tiene a esta vieja banda.

 

ASLFALTO lo forman en la actualidad:

JULIO CASTEJÓN (voz, guitarra y piano)

PAUL CASTEJÓN (varios instrumentos)

NACHO DE LUCAS (teclados)

ARTURO GARCÍA (batería, percusión y voz)

PABLO RUIZ (bajo)

 

(ANTOLOGIA CASUAL es un recopilatorio de 32 canciones de sus 40 años de carrera, sin orden ni concierto, aleatoria y casualmente...)

lunes, 22 de febrero de 2016

Nieves Álvarez: "Mi maestro fue Ives Saint-Laurent"



La modelo top española, Nieves Álvarez, es la embajadora de las nuevas lavadoras Samsung AddWash, y como tal ha ejercido en el acto de presentación que se celebró en Madrid, en el Hotel Santo Domingo, que sirvió de escenario para tal puesta en escena, con la modelo y las lavadoras como centro de atención, aunque uno se queda con la modelo, cuestión de gustos....

Y es que, (vamos a caer en todos los tópicos, pero es así) como se dice ahora, Nieves Álvarez no es guapa, es lo siguiente, y como también se dice ahora, no es simpática, es supersimpática...

Vestida con una camisa blanca, un vaquero ajustado y unos taconazos, que hacen que se eleve aún más por encima de la media del español medio, nos atendió y pudimos mantener una breve conversación entre eventos y actos a los que acude profesionalmente, como en esta ocasión era entre la presentación de las nuevas lavadoras Samsung y su presencia en la "Mercedes Benz Fashion Week" que tiene lugar en Ifema, para realizar su programa de televisión "Flash Moda"...

Nos mira con unos ojos azules en los que te pierdes y que hace que te olvides que haces allí y para que estás... con una sonrisa permanente... y unos labios de los que, según ha confesado en muchas ocasiones, se avergonzaba y procuraba esconder apretándolos... y que ahora forman parte imprescindible de su tarjeta de visita...

 



Pero a lo que ibamos...

¿Qué proyectos y que futuro tienes?

-La verdad es que, gracias a Dios, proyectos no me faltan, estoy llena de trabajo  y me va muy bien y en cuanto al futuro, soy de presente, vivo el presente, el futuro ya se verá (amplia sonrisa blanca y luminosa ¿perfecta? casi que sí). El futuro es un resulado del presente, así que ya se verá.

Desde 2012 presenta un programa de Televisión Española, "Solo Moda", que en 2014 pasó a llamarse "Flash Moda", que se emite los fines de semana.

Sigues con la televisión...

-Sí, estoy con televisión y de hecho me tengo que ir desde aquí corriendo para grabar desde la Mercedes Benz Fashion Weeek el programa para este fin de semana, y sí, pero además de la televisión estoy con mi ropa de niños.

Desde 2010 diseña ropa infantil y ha creado la marca N+V.

También está Samsung...

-Acabo de fichar con Samsung, tengo contrato con Bulgari, con Maserati... estoy llena de bonitos proyectos.

¿Por qué has fichado con Samsung?

-Es una marca de mucho prestigio. Todos la conocemos, y siempre me ha gustado mucho, porque siempre intenta innovar en tecnología, en electrodomesticos, también en telefonía. Es una marca con mucho prestigio que siempre ha intentado fusionar la tecnología y el diseño...

¿Eres amante de la tecnología?

-No soy una gran experta, pero si que me gusta.

Cambiando de asunto, ¿te veremos en cine?

-No. Me han ofrecido algunas cosas, pero no me han interesado.

 


"SER MODELO FUE UN POCO DE AZAR"

¿Cuándo te planteaste que querías ser modelo?

-No me lo planteé (contesta tajante). Fue una cosa que surgió en mi vida. Me pararon por la calle y me dijeron que si me gustaría ser modelo, pero no era algo que me hubiese planteado, es mi caso, las niñas hoy en día saben perfectamente lo que quieren, pero ese no era mi caso, fue un poco el azar que se me presentó y llamó a mi puerta.

Y ella abrió esa puerta y su carrera comenzaría por el año 1992, cuando quedó finalista del concurso "Look of the Year", organizado por la revista Elite.

¿Las top model como Linda Evangelista, Naomi Campbell..., han supuesto algo bueno o algo malo para la moda?

-Malo, no veo nada malo, todo ha sido bueno... ¿ves algo malo?

Me refiero a que con su llegada se disparó ese mundo, los cachés, fue un poco loco...

-Pero creo que se lo merecían, la repercusión mediática que tenían esas mujeres... y la belleza, la profesionalidad que demostraron... siempre se habla de ellas cuando se habla de top modelo...

¿Pero parece que ya ha pasado esa época?

(Nueva sonrisa ¿perfecta?)

-No, no ha pasado, vuelven, y ahora Balmain las ha fichado para su imagen y cada cierto tiempo vuelves a oir hablar de ellas, son mujeres eternas, de una belleza atemporal y realmente distintas las unas de las otras.

¿Y a ti, que te gustaría hacer en el mundo de la moda, algo que no hayas hecho o que te llame la atención?

-La verdad es que he tocado todos los palos, así que creo que he sido una privilegiada.

Ha desfilado para Ives Saint Laurent, Christian Dior, Hermés o Armani...

¿Con que modisto te encuentras más a gusto, con su ropa?

-No sé, mi maestro siempre fue Ives Saint Laurent, me vestía con sus trajes y me sentía... no sé como decirlo... creo que representaba los valores que a él le definían y me sentía muy cómoda, pero hay muchos diseñadores de los que me visto y me digo "es que soy yo", y hay muchos españoles como Juanjo Oliva, Roberto Torretta, Juan Vidal, un montón de diseñadores además nuevos, que me gustan muchísimo... hay diseñadores con los que sabes que te pones un traje suyo y eres tú.

Eso te iba a preguntar, ¿cómo está el mundo de la moda en España?

-Hay grandes diseñadores y nuevos talentos que creo que son my importantes, una nueva generación de talentos jóvenes que la verdad es que están impulsando mucho la moda... pero es que es un sector, el textil, que mueve muchos millones y a veces nos dejamos llevar por el lado frívolo de la moda... que la gente piensa que es frívolo, porque yo todavía no lo he encontrado, pero es un sector que mueve muchísimo dinero dentro del país.

Tu vida como modelo, en cuanto a tus relaciones y tu desarrollo como modelo, ¿cómo ha sido? ¿Has tenido problemas?

-¿Yo?, no he tenido problemas ni con nadie ni con nada, (se rie abiertamente), existen los problemas de la vida, como todos, pero sempre he sabido donde quería ir y que es lo que quería hacer y donde quería llegar.

 

Pues ha llegado a ser una de las modelos más reconocidas y cotizadas, a la que se rifan las grandes marcas, y no solo de la moda, como se ha demostrado con ese fichaje ¿galáctico? de Samsung, que la tiene como su embajadora...

Una modelo española, una top, deseamos que la siga yendo bonito...

Gracias Nieves...
(fotos Carlos de Luna)
 

lunes, 8 de febrero de 2016

JOSÉ CARLOS MARTÍNEZ (director de la Compañía Nacional de Danza)




“Traer de nuevo la zapatilla de punta y la danza clásica es una meta que tengo que conseguir”



Estamos ante uno de los grandes nombres de la danza mundial: José Carlos Martínez. El actual director de la Compañía Nacional de Danza es espigado, elegante, discreto y con un gran sentido del humor. Usa gafas, para ver mejor las evoluciones de los bailarines de la compañía. Este hombre, Comendador de la Orden de las Artes y las Letras (Francia), que ha conocido personalmente a Nuréyev y a Baryshnikov, que es el único bailarín que ha recibido los tres premios internacionales más prestigiosos de danza: el Premio Benois de la Danza, la Medalla de Oro del Concurso Internacional de Varna y el Premio de Lausanne, que ha sido considerado como uno de los mejores bailarines del mundo,  tiene las ideas muy claras sobre la danza, sus problemas y sus (posibles) soluciones y pide el apoyo de los políticos…

 


  • ¿Cómo llegaste a la danza?

-Llegué al baile por casualidad. Mi hermana pequeña iba a clase de ballet y hubo una fiesta de disfraces en su escuela de danza. Mi madre no podía ir a acompañarla, la niña tenía 5 años y me mandó a mí, que tenía 9. La vestí y la profesora me dijo que me quedase, me quedé y estuve bailando toda la tarde ahí y pensé que bailar era una fiesta… por eso empecé a bailar. Después de la fiesta, la profesora dijo a mis padres que parecía que yo tenía ritmo, “¿no querría hacer danza?”, y así empecé. Sin saber lo que era, de verdad, una compañía de danza, ni un bailarín profesional, y no había ningún antecedente familiar…

  • ¿Y hasta dónde has llegado?

-He llegado a bailar mucho más de lo que hubiera soñado bailar y he disfrutado mucho subiéndome a un escenario. Y ahora disfruto aún más haciendo que se bailen mis coreografías y que los bailarines de la compañía bailen gracias a mi trabajo.

  • ¿Pero vas a volver a bailar?

-No sé. El cuerpo me lo permitiría, lo que pasa es que el trabajo de la compañía esta siendo muy intenso y bailar ya no es mi prioridad. Podría hacerlo, pero no es prioridad.

  • ¿Qué supone ser director de  la Compañía Nacional de Danza?

-Es un reto y algo muy importante. No ha habido danza clásica en nuestro país durante muchos años, el traer de nuevo la zapatilla de punta y la danza clásica me lo he tomado como una meta que conseguir y a la vez no abandonar el ballet contemporáneo, las piezas contemporáneas, es una responsabilidad y a la vez una suerte porque puedo traer todo lo que he aprendido fuera en la Ópera de París, con mis experiencias internacionales y traerlo de vuelta a nuestro país para que haya cada vez más danza…

El “Don Quijote” ha sido la vuelta del ballet clásico completo a España y ha sido gracias a José Carlos Martínez, y como él mismo dice, es un homenaje a los 400 años de la segunda parte de la obra de Cervantes en el que se inspira el libreto y además considera que es el ballet clásico que más y mejor se adapta a la plantilla de la CND: “somos la Compañía Nacional de España, que tengamos un ballet con tema español, un ballet clásico para poder girar internacionalmente y exportarlo”

  • ¿Otros proyectos de la Compañía además de “Don Quijote”?

-Ahora estamos de gira con “Carmen” de Johan Inger, una coreografía contemporánea, luego vamos de gira con “Don Quijote” a Valencia, San Cugat del Vallés, Murcia, Granada, Valladolid… pero antes de esa gira hacemos un programa nuevo que se estrena en el Liceo de Barcelona y luego vendrá al Teatro Real, es un homenaje a Enrique Granados con cuatro piezas diferentes, dos clásicas y dos contemporáneas. Es decir tenemos un nuevo programa más la gira de éste.

  • ¿Hay bailarines para abarcar todo esto?

-Sí. Los mismos bailarines que están bailando ahora “Don Quijote” serán los que bailen en “Carmen” de Johan Inger, y los que no bailan aquí, se quedan en nuestra sede trabajando con Dimo Kirilov para preparar el homenaje a Granados.

(La sede de la CND está en el Paseo de la Chopera, en Madrid)

  • Madrid necesita un teatro fijo…

-Madrid debería tener una sede fija para que el público pudiera identificarnos y venir a ver nuestros espectáculos, aparte que eso, para mí, a la hora de hacer la programación sería mucho más fácil, creo que después de bailar un ballet clásico como “Don Quijote”, el paso siguiente para la evolución de la compañía es tener una sede para poder desarrollar nuestras temporadas y fidelizar al público.

“EN ESPAÑA A LA DANZA LE FALTA APOYOS POLÍTICOS”

  • ¿Qué le falta a la danza en España?

-Claramente le falta apoyos políticos y sobre todo que los políticos, como mínimo, que vengan a ver un espectáculo de danza y como más que sepan bailar un poco, que vayan a hacer o a ver una clase de danza para ver el esfuerzo que eso requiere, lo que es el trabajo de un bailarín y así verían las cosas de otra manera.

  • Has recibido los premios más importantes, ¿qué supone eso para un bailarín?

-Un premio o una recompensa siempre es algo importante, que te reconozcan, por ejemplo, cuando me dieron el Premio Nacional de Danza, estaba bailando en París, no había bailado prácticamente en España y era muy importante que me reconocieran aquí cuando no estaba bailando en mi país, ese fue uno de los premios más importantes que he recibido, pero de todos modos el premio más importante es el aplauso del público cuando se termina el espectáculo, ya estés bailando o entre cajas porque has hecho una coreografía.

  • ¿Qué es más difícil, bailar o coreografiar?

-Diría que es más difícil coreografiar, porque luego en el momento del espectáculo no hay casi nada que dependa de ti, lo dejas en manos de otros, según como ellos gestionen todo eso se va a ver tu trabajo. Me gusta mucho tener el control y estando aquí tengo que hacer un trabajo de…(sonríe) calma porque ya no me corresponde.

Tiene contrato como director de la CND hasta julio de 2016 (cinco años). En esa fecha se le podrá renovar o no…

  • ¿Si no te renovaran, qué futuro…?

-Pues primero descansar un poco, estos años han sido muy intensos. A partir de ahí seguiría como he hecho hasta ahora antes de venir a la compañía, siendo un coreógrafo, yendo a una compañía y a otra, haciendo mis coreografías, también me gusta la enseñanza… De verdad, no me he planteado nada porque estoy muy involucrado en la compañía, pero es una vida que me gustaría vivir, estar haciendo proyectos puntuales en distintos sitios.

Conoció a dos de los mitos de la danza: Nuréyev, que le eligió personalmente para que se incorporase al “Cuerpo de Baile” del Ballet de la Ópera de París, y Baryshnikov, de los que opina:

-Son dos grandes como los bailarines que ya no existen ahora. Era otra época y en aquellos momentos eran como mitos, luego se ha desarrollado mucho más la danza, han evolucionado las cosas, hay mucha más comunicación y se conocen muchos más bailarines, y no existen estrellas como esas que quedarán para siempre.

  • ¿Cómo era Nuréyev?

-Nuréyev era muy raro y excéntrico, no hablaba prácticamente nada y le gustaba estar trabajando todo el día. No dejaba hablar ni a los bailarines con el coreógrafo. Decía: “Parle pas, fait”, la traducción sería “No hables, haz”, y él hablaba muy poco…

  • ¿Baryshnikov?

-Es diferente. Se puede decir que es otra generación, mucho más abierta, ha estado en Estados Unidos muchos años, es muy americano, la prueba es que luego se recicló en cierta manera en bailarín de contemporánea. En esos diez años que hay de diferencia entre uno y otro hay un cambio generacional, que hace de él, se puede decir, una persona más normal.

  • ¿Qué influencias has tenido?

-Muchas. Todo lo que vas haciendo te va construyendo. Tuve un maestro español, José Ferrán, que me enseñó a bailar cuando era alumno en la escuela de Cannes, luego he estado muy influenciado por Mats Ek y Pina Bausch, dos coreógrafos que han marcado mi carrera como bailarín.

NO SE RESPETA EL TRABAJO DE OTROS

  • ¿Qué te gustaría dejar en tu paso por la CND?

-Principalmente que se entienda que la Compañía Nacional es lo que debe ser una Compañía Nacional, bailando todos los estilos y que se ha construido algo, creo que el problema en nuestro país es que no se respeta, decimos la tradición, esa no es la palabra exacta, pero cada uno que llega no respeta lo que ha hecho el coreógrafo anterior o el que dirigió algo antes, quiere borrarlo todo y empezar de cero.

  • Eso pasa en todos los campos.

-Si, en todos. Por eso, lo que me gustaría es que la persona que venga detrás, coja la base que he dejado y a partir de ahí que haga evolucionar lo que le parezca bien, pero no destruyendo lo que se ha hecho, que sirva para algo lo que he hecho…

  • ¿Qué te encontraste cuando llegaste a la Compañía Nacional de Danza?

-Me encontré una compañía que no tenía ningún espectáculo programado, que no tenía nada en el repertorio, lo único que tenía era 42 bailarines que estaban ahí sin saber que hacer y además cada uno tenía un registro particular. Tenían miedo de que llegara yo y empezara de cero y los echara a todos a la calle. Entonces condicioné mi programación a la técnica que tenían esos bailarines, empecé a programar lo que ellos podían hacer y empezamos a trabajar todos juntos para que eso evolucionara. Por eso, el legado que quiero dejar en la compañía es que lo que yo he avanzado no se tire por la borda.

  • ¿Con qué obra empezaste en la compañía?

-Empezamos con un programa mixto, con cuatro coreografías diferentes, una simplemente con puntas, con dos chicas en punta y era un programa muy contemporáneo porque era lo que podían hacer los bailarines que estaban en ese momento.

  • ¿Se prodiga la Compañía Nacional?

-Creo que sí y cada vez más.

  • ¿Sale habitualmente al extranjero?

-Sí. Tardamos dos años en ponernos en marcha, porque, primero, tienes que tener un repertorio, y hasta que no tuviéramos un espectáculo que proponer no podíamos vender la Compañía, y luego a nivel internacional  las giras siempre se venden con dos años de antelación. Ahora estamos trabajando internacionalmente para 2017 y 2018.

  • ¿Qué países tenéis previstos?

-Hemos ido ya a China, a Japón, hemos estado bastante en Alemania, en Francia, mucho en Italia y a partir de ahora… una cosa que es importante destacar es que cuando vas a un sitio y quieren que vuelvas, eso quiere decir que ha gustado, así que tenemos previsto ir de nuevo a China y Japón, Francia también, volveremos a Italia, Estados Unidos está empezando a ponerse en marcha y Canadá, y América del Sur también. Hay mucha gente interesada en el “Don Quijote”, al ser de Cervantes y un tema español y con “Carmen” de Johan Inger hemos empezado a girar mucho internacionalmente. Creo que las bases ya están fijas.

  • ¿En que país se recibe mejor la danza, me refiero en cuanto al público?

-Los países son muy diferentes, si nos referimos al público, por ejemplo cuando vamos a Japón, la gente conoce todos los espectáculos, se documenta muchísimo y viene al teatro sabiendo lo que va a ver, allí hay unos aplausos y una efusividad… aprecio mucho al público japonés, particularmente, porque hay tal tradición… cuando fuimos por primera vez con la compañía el año pasado, llegamos y ya conocían a nuestros bailarines principales, los nombres y sabían en que compañías habían bailado, eso no pasa en España y eso que estamos aquí bailando todos los días…

EN ESPAÑA HAY MUCHAS GANAS DE VER DANZA

  • ¿Y el público español?

-El público español tiene muchas ganas de ver danza, pero no hay oferta en nuestro país, eso origina una cierta frustración, tienen miedo de que no programes espectáculos que a ellos les guste y a la vez cuando vienen lo dan todo.

  • ¿Se entiende de danza aquí?

-Sí, creo que entienden de danza, no del mismo modo que los japoneses, pero aquí gusta mucho bailar, participa la gente en el espectáculo de verdad.

Le comento que me considero un ignorante en cuanto a danza, pero que lo que me gusta y me emociona, para mi vale…

-Claro, creo que no hay que saber de danza para ver un espectáculo, hay que venir con tus ojos y ver lo que recibes, las emociones que te transmiten los bailarines, ese es nuestro trabajo para que la gente quiera volver.

  • ¿Cuándo estás sentado, como coreógrafo y ves un fallo, que haces?

-Tengo mi libreta y la tengo llena de notas de todos los días, escribimos sir ver, porque estamos viendo el baile y anotando. Estoy aprendiendo que a veces ciertos fallos hay que dejarlos pasar porque son fallos de una noche, y al día siguiente no pasa de nuevo. Hay que ver lo que está verdaderamente mal y lo que es un accidente porque somos humanos, no máquinas, eso es lo que da vida al espectáculo, y a veces hay fallos… de pronto sale algo que no he imaginado y que está mejor que lo que había visto. Eso lo apunto por otras razones, para decirle al bailarín: “Haz eso así”…

  • ¿Y alguna vez te entran ganar de decir “tierra trágame” ante un fallo?

-Sí, alguna vez ha pasado, aquí aún no, (risas) pero alguna vez ha pasado, como no puedes hacer nada… Cuando estrenamos en el Teatro Real por primera vez, hubo un problema de luces, eran tres preludios con piano y no se encendió la luz de la pianista, el bailarín hizo una posición esperando que empezase la música, pero la pianista no podía tocar porque no tenía luz… Me dio tiempo a ir corriendo desde mi sitio, dar toda la vuelta hasta el regidor  y decirle “Pon esa luz. Pon esa luz” y todavía estaba el público esperando. Es decir que corrí rápido. (Risas)

  • ¿Es difícil sacar adelante los montajes de la compañía?

-No es fácil, primero porque la compañía no está acostumbrada a hacer producciones tan grandes como este “Don Quijote”. Se han hecho cosas mucho más reducidas, un ballet clásico en tres actos tiene más vestuario, más escenografía, no tenemos personal suficiente porque con la crisis se ha reducido, como en todos los lados…

  • El presupuesto también se habrá reducido…

-También se ha ido reduciendo. Es verdad que en 2014 tuvimos un incremento del once por ciento, fue el primer año que dejó de bajar el presupuesto, incluso subió un poco, y en 2015 también va a subir un pelín más, podemos decir que se ha estabilizado y se puede empezar a trabajar sabiendo lo que vamos a tener.

  • Pero eso limita mucho el número de montajes.

-Evidentemente. Hay dos cosas que nos van a limitar en el futuro, el presupuesto que tenemos, no hay más dinero para hacer más. Y el problema de los bailarines, de salarios, con sus horas extras, días de descanso, es decir ahora se pagan gran parte de las horas extras con tiempo libre y si los bailarines están en su tiempo libre no pueden ensayar para un próximo montaje. Eso es un problema de verdad que tenemos que ver como solucionar para que pueda seguir evolucionando la compañía.

LOS GRANDES BAILARINES ESPAÑOLES ESTÁN FUERA

  • Y los grandes bailarines españoles están fuera.

-Sí, están fuera porque no existen compañías en nuestro país donde puedan bailar, así de simple.

  • Hablamos de Tamara Rojo, Ángel Corella, Lucía Lacarra y otros…

-Sí, hay bastantes más. Nosotros tenemos aquí a Elisa Badenes que está en Stuttgart como bailarina principal, pero hay un montón más…

  • Y estamos hablando de los más conocidos…

-Sí. Y vienen aquí para una gala o de una manera puntual, como ha venido ahora Joaquín de Luz, pero la dificultad es que no hay compañías… para que haya bailarines tienen que haber compañías… harían falta muchas más en nuestro país.

  • Volvemos así al tema que hablamos antes, hace falta una sede fija, un teatro…

-Para la compañía principal para empezar (sonríe). En su momento se habló de una Casa de la Danza o algo así. Además, junto con el Ballet Nacional, somos las dos únicas unidades del INAEM  que no tiene un teatro estable, es decir una sede donde hacer sus repertorios… Me parece que la danza no tiene que ser menos que el teatro clásico…

  • Has hablado del Ballet Nacional, ¿Hay choque con ellos? Me refiero al tipo de espectáculos, danza, baile, flamenco ¿No os pisáis el terreno?

-No, para nada. Son dos compañías muy específicas y muy diferentes. Ellos tienen la ventaja internacionalmente que hacen un estilo que no baila nadie en el mundo, y eso es muy bueno para girar, pero nosotros, hay otras compañías como nosotros, es la diferencia principal, pero aquí no hay problema. Es verdad que hay circuitos de teatros a los que va el Ballet Nacional, otras veces vamos nosotros, pero se va rotando, entonces no hay conflicto.

  • ¿Qué te consideras, bailarín o coreógrafo?

-Ahora soy más coreógrafo que bailarín… Soy coreógrafo que baila. (Risas)

 

  • Pero la Compañía Nacional de Danza no se queda en los espectáculos que salen a la luz, tiene otras actividades paralelas ¿Cuáles son?

-Hay muchas. En noviembre hicimos, por segundo año, “Aprendanza”, un encuentro pedagógico, para trabajar con profesores que luego en sus aulas monten proyectos respecto a la danza. Eso forma parte de nuestro proyecto educativo. También tenemos una serie de guías pedagógicas que vamos editando respecto a las producciones que montamos y hacemos que vengan colegios a ver un día de ensayo con los bailarines. Les explicamos como es el trabajo y la vida de un bailarín, les damos esas guías para que se lleven algo y les damos un cuestionario para que nos vayan diciendo que les parece y, por ejemplo, en estos espectáculos de “Don Quijote”, entre todas las cartas de los niños que vienen, hemos sorteado entradas para que vengan a ver el espectáculo, la idea es formar al público de mañana  o por lo menos que vean el esfuerzo que representa ser bailarín.

  • ¿Hay cantera?

-Sí, por supuesto, todos los bailarines que están bailando fuera en otros compañías, estaban aquí, bien en el Conservatorio, con Víctor Ullate… al día de hoy hay mucha cantera, hay una escuela española muy potente.

  • Y José Carlos Martínez, cuando no baila ni coreografía ¿qué hace?

-Sigo bailando en mi cabeza. Sigo pensando en danza, en coreografías y en todo lo demás.

“ME RELAJO DE VERDAD CON EL SUBMARINISMO”

  • ¿No te relajas con cine, teatro, exposiciones?

-Muy poco, me gusta ir al teatro, al cine, pero no, pero no es algo que… me encanta el submarinismo, es cuando me relajo de verdad, porque ahí no puedes pensar en otra cosa.

  • ¿Dónde lo practicas?

-En el mar… (Risas) aquí no puedo… En cualquier sitio donde voy de vacaciones, en Cartagena donde vivo…

  • ¿Y para bucear que sitio te gustaría ir o que ya has ido y has dicho aquí…?

-Estuve en Polinesia, porque estuvimos bailando allí con un grupo de bailarines de la Ópera y aprovechamos para quedarnos quince días y ahí fue donde descubrí el submarinismo. A partir de ahí se descubre un mundo fascinante.

  • ¿Cuándo fue eso?

-Unos diez años… he hecho como unas 250 inmersiones…

  • ¿Qué te da más miedo, el submarinismo o la danza?

-El submarinismo-, dice tras pensarlo unos segundos- además la danza no da miedo, hay otros sitios bastante…  las cuevas de las Cenotes, en México, te metes en grutas y estás dentro, y eso si da miedo, porque si te pasa algo no puedes subir… tienes que retroceder para salir de allí con la cuerda… pero me gustan las emociones fuertes…